El sol brilla y se refleja en la playa. Una hilera de parasoles dan sombra a decenas de sillas y perezosas que esperan por ocupantes en el balneario de Ayangue, ubicado en una entrada del mar en el centro norte de la península de Santa Elena. Allí, los comedores, las cabañas tipo bar, la carretera, los hoteles, hostales y hospederías y los lugareños están listos. El paisaje atrapa e invita. Es similar al que se nota en estos días previos a las fiestas de Navidad y Año Nuevo en Salinas, Olón, Valdivia, Libertador Bolívar, Montañita, Cadeate, La Entrada y otros balnearios peninsulares. Operadores turísticos y todos quienes se dedican a negocios vinculados a esta actividad están apresurados y ansiosos. Apurados con los últimos detalles en sus locales y ansiosos por saber si la llegada de visitantes cubre sus expectativas. Hasta ayer al mediodía, la capacidad hotelera formal de 10 mil plazas estaba copada en un 70%, según Otón Arboleda, de la Cámara de Turismo peninsular. Según él, el registro de reservas se aligeró recién en los últimos días, con el anuncio del Gobierno de declarar día de asueto nacional el lunes 2 de enero del 2012. Se prevé que hasta el próximo fin de semana ya se cubra toda la disponibilidad. Por ello, aún hay tiempo para asegurar un sitio. La Cámara estima que unas 70 mil personas llegarán a toda la provincia de Santa Elena durante el feriado de Fin de año. Lejos de esos cálculos, el optimismo de quienes recibirán a los visitantes es rebosante. En el mercado del marisco, de Salinas, Reina Lavayen y Alfredo Mirabá, como decenas de dueños de locales, han despachado sus pedidos para que ningún ingrediente falte a la hora de satisfacer el gusto por la comida de mar. “Tenemos un excelente clima, buena atención y la garantía de que no subiremos los precios”, asegura Mirabá, de cebichería Carmita. El Municipio de Salinas ya tiene estructurado su programa de fiestas de Fin de año, uno de los más concurridos del país y que se desarrolla en el malecón. Igual los cabildos de La Libertad y Santa Elena. La Policía junto a las autoridades locales manejan su plan para dar seguridad a lugareños y visitantes. Hay otra acción en marcha para prevenir y auxiliar en caso de percances de los bañistas.
En Olón, Valeriano Sánchez, dueño de la cabaña William, ya adecentó los asientos y mesas de su local ubicado frente a la amplia playa. Allí hay 50 cabañas que ofertarán todo tipo de comidas, especialmente a base de mariscos, y “una que otra cerveza”. “No vendemos licor porque no queremos que la gente se emborrache y se meta al mar”, señala. Además de los grandes y pequeños hoteles, en la mayoría de localidades peninsulares existe oferta de hospederías comunitarias. Son residentes locales que han hecho adecuaciones en sus domicilios y reciben al menos a media docena de personas. Lucía Murillo es una de ellas, tiene tres cuartos frente al mar, en San José, en el norte peninsular. En tres habitaciones con baño privado acoge a ocho personas, por una paga de 10 dólares por ocupante. “Ofrecemos seguridad, tranquilidad y una buena playa”, refiere. En estos tiempos de inseguridad, dice que como la comunidad es pequeña, entre vecinos se cuidan. Si hay un sospechoso, corren la voz. La garantía de los peninsulares es que hace buen sol y la temperatura del mar ya no es fría. A disfrutar. Datos claves Oferta hotelera Hay 10 mil plazas formales o registradas. De estas, unas 7.000 están reservadas. Además hay una oferta incuantificada de hospederías comunitarias o pequeños hostales y hosterías a lo largo de la denominada Ruta del Spondylus, que corre paralela al mar en esta provincia. Precios Las más económicas en Salinas están entre los $ 15 y $ 20 por noche, por persona. Las medianas, de $ 30 a $ 80 y las de lujo, en grandes hoteles a $ 150 por noche. Estos últimos ofertan paquetes de hasta $ 1.200 por persona, por siete días, todo incluido. El promedio de alojamiento en domicilios, en habitaciones compartidas es de $ 10 por persona. Seguridad Está definido un plan de seguridad de la Policía y de todas las instituciones involucradas. Se anuncia que se hará la revisión de registros en los hoteles y hosterías. Habrá diversos puntos de control en las carreteras. Bañistas Los municipios, Secretaría de Riesgos, Gobernación y Consejo Provincial tienen un plan para auxilio en las playas. Se ha actualizado la capacitación a los salvavidas. Rutas La denominada vía a la costa es de cuatro carriles y con buena señalización. Desde Santa Elena hacia el norte, la vía es de cuatro carriles hasta Monteverde. Más adelante, solo hay inconvenientes con cabos que hacen de rompevelocidades. Agenda El 31 de diciembre. Tres conciertos de fin de año en Salinas, en el Malecón, en Chipipe y en un sitio por definirse. Estarán el salsero Jerry Rivera, orquestas de Colombia y Puerto Rico, entre otros. Habrá fuegos pirotécnicos y concurso de testamentos. La Libertad y Santa Elena preparan conciertos y festivales bailables. En los balnearios de la faja costera se organizan eventos variados. Invitación Zoila Carrera “Estamos a las órdenes de todos los visitantes con nuestras carpas, sillas, sombrillas y otros productos en la playa de Salinas. Invitamos a que vengan como todos los años y llenen la playa y el malecón para recibir el Año Nuevo. Vengan y disfruten de las playas, del mar, de la rica comida y la atención esmerada”.
Julio Láinez Suárez “Hago la invitación al turismo de Guayaquil y de todo el país para que vengan y disfruten de los encantos de Libertador Bolívar. Todos los dueños de cabañas nos hemos esmerado para innovar y ofrecer un mejor servicio y buenos platos. Tenemos una playa limpia y los precios los mantendremos sin alza”.
Valeriano Suárez “Desde aquí invitamos a toda la gente que nos visite. Estamos preparados para atenderlos con comida y hospedaje. Tenemos una amplia y hermosa playa, la mejor del país. Por eso quien viene se queda encantado y regresa. Tenemos también el santuario del cerro y unos sitios maravillosos en la montaña, como la cascada”.
María Elena Gallegos “Hay una canción que dice: ‘Si quieres encontrar aire, sol y mar, solo en Ancón lo encontrarás’. Y es que aquí tenemos eso y mucho más como el bosque seco, algo distinto para quienes no solo quieren playa. En mi casa les ofrezco habitaciones y, si desean, comida. Pero eso sí, todos vienen como mis amigos”.
Tomado del Universo |